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LA PENSIÓN DE ALIMENTOS SE EXTINGUE SI EL HIJO MAYOR DE EDAD NO QUIERE MANTENER RELACIÓN CON EL PADRE. Comentarios a la Sentencia de Tribunal Supremo, Sala Primera, de 19 de febrero de 2019.

La reciente Sentencia de Tribunal Supremo, Sala Primera, de 19 de febrero de 2019 ha puesto sobre la mesa la necesidad de interpretar las normas de acuerdo la realidad social, en este caso, interpretando de manera flexible las causas de extinción de la obligación de prestar alimentos a hijos mayores de edad cuando éstos no quieren tener relación alguna con el padre prestador de alimentos.

El Código Civil de Cataluña, a diferencia del Código Civil aplicable en derecho común, cuenta con una causa de extinción de la obligación de prestar alimentos al hijo mayor de edad consistente en la ausencia manifiesta y continuada de la relación familiar entre el padre pagador y el hujo beneficiario de la pensión, por culpa exclusiva de éste último (artículo 457-17 e) del Código Civil de Cataluña).

Pues bien, aunque el Código Civil aplicable en derecho común no cuenta con esta causa, el Tribunal Supremo reinterpreta la norma de manera que yuxtapone una interpretación flexible conforme a la realidad social hasta que el legislador acometa una reforma (con fundamentos en los nuevos modelos de familias reconstituidas en los que hay diversos núcleos familiares fruto de sucesivos compromisos que pueden tener intereses contrapuestos), y una interpretación restrictiva y rigurosa por la suerte de sanción que la extinción supone. Tal es así, que la misma Sentencia que comentamos apunta que incluso las Audiencias provinciales catalanas, aún teniendo norma expresa al respecto, desestiman la pretensión de la extinción de la pensión de alimentos cuando, constatada la falta de relación manifiesta, no aparece probado que tal circunstancia se atribuyese única y exclusivamente al hijo del alimentista; y pone como ejemplo, las Sentencias de las Audiencias Provinciales de Lleida, Sección 2ª, de 24 de septiembre de 2014; Tarragona, Sección 1ª, de 23 de marzo de 2017; Barcelona, Sección 12ª, de 2 de enero de 2018, y, Sección 18ª, de 29 de junio de 2017.

De manera previa, otras sentencias del Tribunal Supremo se habían orientado en este sentido: a saber, el maltrato psicológico considerado como justa causa de desheredación por asimilarlo al maltrato de obra que sí encuentra acogida en precepto expreso (Sentencia del Tribunal Supremo nº 258/2014, de 3 de junio),  el matrato psicológico que provocó el hijo en la madre al forzarla a donarle la mayoría de su patrimonio (Sentencia del Tribunal Supremo nº 59/2015, de 30 de enero), o la revocación de una donación por ingratitud del donatario donde igualmente se asimila el maltrato de obra con el maltrato psicológico (Sentencia del Tribunal Supremo nº 558/2016).

La cuestión, argumenta la sentencia comentada, se fundamenta en la distinta fundamentación que tiene el derecho de alimentos según el beneficiario sea un hijo menor o mayor de edad. Como apunta la Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de febrero de 2015, si es un hijo menor, se trata de un deber propio de la filiación, mientras que si el hijo mayor de edad percibe alimentos debe encuadrarse en el principio de solidaridad familiar, principio éste que debe ir unido a la actitud personal que muestre quien se considera necesitado en aplicación del artículo 152 del Código Civil, como reconoce la Sentencia del Tribunal Supremo nº 558/2016, de 21 de septiembre.

Si bien la sentencia comentada es novedosa en el derecho común, la solución que aplica es la que expresa la norma contenida en el artículo 457-17 e) del Código Civil de Cataluña, de manera que mucho antes, las Audiencias provinciales de Cataluña ya la habían venido aplicando.

Por ejemplo, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 18ª, de 15 de marzo de 2012, declara extinguida la obligación de prestar alimentos a un hijo mayor de edad, quien una vez alcanzada la mayoría de edad, persiste en mostrar desapego e incluso desprecio hacia la figura paterna materializado en no informar al padre de ningún hecho de importancia en su vida (como el cambio de apellidos, cambio de domicilio, o evolución de estudios), por causa exclusivamente imputable al hijo.

O también la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 18ª, de 23 de julio de 2013 en la que se determina que el problema radica en determinar y probar la imputabilidad exclusiva al alimentado de la ausencia de relación. Argumenta que la norma exige una mínima relación entre hijos y padres como una forma de reconocimiento del esfuerzo que los padres realizan al entregar una cuantía. Los requisitos que se enumeran para que opere la extinción de la pensión de alimentos por ausencia de relación son los siguientes:

  1. Ausencia de relación.
  2. Manifiesta o conocida por todos.
  3. Continuada y constante en el tiempo.
  4. No relación ni trato entre ellos.
  5. Por causa imputable exclusivamente a alimentado sin intervención de la figura del alimentante.

En cualquier caso, lo relevante a efectos de que se declare extinguida la obligación de prestar alimentos a un hijo mayor de edad, si consideramos la ausencia de relación o incluso la mala relación entre el padre alimentante y el hijo alimentado, es que sea por causa exclusivamente del alimentado. Determinar si es por causa del alimentado y no del alimentante que no hay relación entraña una dificultad probatoria importante, y que debe tenerse bien considerada antes de interponer un procedimiento de modificación de medidas a fin de evitar perder tiempo y dinero.

En derecho de familia, no hay soluciones universales puesto que cada caso tiene unos factores que lo hace único y que deben examinarse de manera concienzuda. Por ello, si quiere consultar sus posibilidades, y contar con una guía legal, puede ponerse en contacto con nosotros en el 932095563.